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Casas de empeño: cómo funcionan y qué revisar antes de empeñar

Por la Redacción de Cafezall Finanzas · Publicado el 30 de octubre de 2026 · 7 min de lectura
Fuentes oficiales consultadas el 30 de octubre de 2026

Una casa de empeño te presta dinero a cambio de que dejes un bien en garantía. Si pagas dentro del plazo, recuperas tu prenda; si no, la casa puede venderla para cobrarse.

Es un préstamo legal en México, pero solo si la casa está inscrita ante Profeco y tu contrato dice con claridad cuánto pagas y hasta cuándo. Aquí tienes cómo funciona y qué revisar.

¿Cómo funciona un empeño, del avalúo al desempeño?

Un empeño sigue siempre los mismos pasos. La NOM-179-SCFI-2016, que Profeco sigue citando en enero de 2026, define cada uno. Conocer los nombres te ayuda a leer el contrato.

  1. Avalúo: un valuador capacitado estima el valor de tu bien en tu presencia.
  2. Préstamo (principal): te entregan una parte de ese valor, no el valor completo. El contrato debe decir qué porcentaje del avalúo representa.
  3. Refrendo: pagas los intereses y accesorios que ya se generaron y recibes un nuevo plazo para pagar el principal.
  4. Desempeño: pagas lo que debes y recuperas tu prenda; con eso termina el contrato.
  5. Comercialización: si no pagas dentro del plazo, la casa puede vender la prenda por tu cuenta.

Mientras tu bien está en la casa, esta es solo su depositaria. La norma le prohíbe usarlo para fines distintos a lo pactado y le exige conservarlo en las mismas condiciones en que lo recibió.

Los plazos concretos no los fija la ley: los fija tu contrato. Por eso conviene leer la fecha límite de refrendo o desempeño antes de firmar, no después.

¿Cómo compruebas que la casa de empeño está registrada?

La Ley Federal de Protección al Consumidor dice que, para organizarse y operar, una casa de empeño necesita inscribirse en el Registro de Casas de Empeño que lleva Profeco.

Operar sin esa inscripción se considera una infracción particularmente grave. Para esa ley, las casas de empeño son proveedores no regulados por leyes y autoridades financieras; su registro está en Profeco.

Profeco recomienda verificar la inscripción antes de empeñar. La consulta se hace en el sitio rpce.profeco.gob.mx, y el contrato registrado se puede revisar en rpca.profeco.gob.mx.

La norma también exige que el número de registro y el número del contrato ante Profeco estén visibles dentro del establecimiento. Si no los ves, pregunta por ellos.

Si estás evaluando a otro tipo de prestamista, que no deja una prenda en garantía, revisa cómo saber si una financiera está registrada.

¿Qué debe decir tu contrato antes de que firmes?

La norma establece que el contrato es el único comprobante de la operación y que la casa debe entregártelo completo y por escrito. Pide que te expliquen lo que no entiendas.

Según la NOM-179, la carátula del contrato, en una sola página, debe incluir al menos estos datos:

  • La descripción de tu prenda y el monto del avalúo, con el nombre o la clave del valuador.
  • El monto del préstamo en número y letra, y qué porcentaje del avalúo representa.
  • El CAT y la tasa de interés anual, en tipografía visible de 12 puntos.
  • Los accesorios (comisiones) con su monto, método de cálculo y periodicidad.
  • El plazo de pago, la fecha límite para refrendar o desempeñar y el número mínimo de refrendos.
  • La fecha en que empieza la comercialización de la prenda y el plazo para recuperar el remanente.

Revisa también el procedimiento de desempeño extemporáneo, sus tiempos y costos, y quiénes pueden desempeñar en tu nombre como cotitulares. Profeco sugiere preguntar por ambos.

En el contrato firmas bajo protesta de decir verdad que eres el dueño legítimo de la prenda y que su origen es lícito. Empeña solo lo que sea tuyo.

La casa debe mostrar en una pizarra o medio electrónico, entre otros datos, el CAT promedio, la tasa de interés, el plazo máximo y la lista de comisiones vigentes.

¿Cuánto cuesta empeñar? Un ejemplo hipotético con números

La norma permite que la casa cobre intereses y otros accesorios: almacenaje, gastos de administración, avalúo, comercialización y desempeño extemporáneo, siempre que estén en el contrato.

Los intereses ordinarios se calculan sobre el saldo insoluto: saldo × tasa anual ÷ 360 × días efectivamente transcurridos. La tasa no puede cambiar mientras el contrato esté vigente.

Un ejemplo hipotético, con cifras inventadas para practicar: empeñas un objeto con avalúo de $10,000.00 y recibes $5,000.00, es decir, el 50% del avalúo.

Supón una tasa anual simple de 60% y un plazo de 30 días. El interés es $5,000.00 × 0.60 ÷ 360 × 30 = $250.00. Añade una comisión de almacenaje hipotética de $150.00.

Concepto (ejemplo hipotético)Monto
Principal recibido$5,000.00
Interés de 30 días$250.00
Comisión de almacenaje$150.00
Para desempeñar al día 30 (sin IVA)$5,400.00
Para solo refrendar al día 30 (sin IVA)$400.00

Ojo con el refrendo: pagar $400.00 compra más plazo, pero el principal de $5,000.00 sigue ahí. Tres refrendos iguales sumarían $1,200.00 sin haber bajado la deuda.

Para comparar de verdad, usa el CAT. La ley también pide informar el costo mensual y el diario totalizados; la norma los define como el CAT dividido entre 12 y entre 360.

Con un CAT hipotético de 120%, saldrían 10% mensual y 0.33% diario sobre lo prestado. Para entender mejor el indicador, lee qué es el CAT y cómo usarlo para comparar préstamos.

Profeco recuerda que hay casos con un CAT superior al 150% y recomienda verificarlo con la calculadora del Banco de México (banxico.org.mx/CAT/) y comparar varias casas.

¿Qué pasa si no puedes pagar a tiempo?

Si no refrendas ni desempeñas en la fecha límite, empieza la etapa de comercialización: la casa puede vender tu prenda por tu cuenta, sin necesidad de agotar trámite alguno.

Mientras no se haya vendido, puede existir el desempeño extemporáneo: recuperas la prenda previo acuerdo con la casa y pagando el principal y los accesorios pactados en el contrato.

Si la venden por más de lo que debías, la diferencia es tuya. La norma la llama remanente; Profeco también la nombra demasía, y debe entregarse en efectivo.

Siguiendo el ejemplo hipotético, imagina que venden tu objeto en $9,000.00. Se descuentan $5,400.00 de deuda y una comisión de comercialización hipotética de $450.00.

Quedan $3,150.00 a tu favor. Fíjate que el objeto valía más que tu deuda: por eso conviene no dejarlo vencer si puedes evitarlo.

Para reclamarlo, Profeco indica: revisa en tu contrato cuándo se comercializa, acude con tu contrato e identificación y pregunta si tu prenda ya se vendió y generó saldo a tu favor.

Según su Revista del Consumidor de enero de 2026, ese saldo debe estar a tu disposición hasta por un año. No lo dejes pasar.

¿Qué derechos tienes si tu prenda se daña o se pierde?

La ley obliga a las casas de empeño a tener procedimientos que garanticen la restitución de tu prenda. Si se roba, se extravía o se daña, tú eliges qué recibir.

Puedes optar por el valor del bien conforme al avalúo o por la entrega de un bien del mismo tipo, valor y calidad. Además, la casa debe declarar en el contrato que las prendas están aseguradas.

Si empeñas joyas de metales preciosos, el valor de reposición no puede ser inferior al valor real del metal en el mercado al momento de reponerlo.

Profeco recomienda confirmar que la báscula con la que pesan tus joyas tenga el holograma de verificación de la propia Profeco. Es una revisión sencilla que se hace en el mostrador.

Si pierdes tu contrato, el procedimiento y la comisión por reposición deben estar previstos en el propio documento. Guárdalo bien: sin él, todo se complica.

¿Cuándo conviene pensarlo dos veces antes de empeñar?

Profeco insiste en que empeñar debe ser una decisión planeada y temporal, no impulsiva. Antes de ir, pregúntate si el préstamo resuelve el problema o solo lo pospone.

Una regla práctica que da Profeco en su guía de 2020: procura que el pago para recuperar tu prenda no supere el 35% de tus ingresos totales.

Con un ingreso hipotético de $12,000.00 al mes, el 35% son $4,200.00. En nuestro ejemplo, desempeñar cuesta $5,400.00, o sea 45% de ese ingreso: rebasa la regla.

Antes de empeñar, compara al menos tres casas: porcentaje de préstamo sobre el avalúo, tasa, comisiones, CAT y número de refrendos. Compara también otras opciones, como un préstamo de nómina o uno personal.

Si una casa incumple lo pactado o encuentras una sin registro, puedes acudir a Profeco: Teléfono del Consumidor 55 5568 8722 o 800 468 8722, y WhatsApp 55 8078 0488 o 55 8078 0485.

Guarda siempre tu contrato, tus comprobantes de pago y el nombre de quien te atendió. Con esos papeles, cualquier reclamación se vuelve mucho más sencilla.

Fuentes consultadas

  1. Profeco – Casas de empeño (gob.mx, 15 de enero de 2020). gob.mx
  2. DOF – NOM-179-SCFI-2016, Servicios de mutuo con interés y garantía prendaria (8 de agosto de 2017). gob.mx
  3. Cámara de Diputados – Ley Federal de Protección al Consumidor (arts. 65 Bis a 65 Bis 7; última reforma DOF 12-12-2025). diputados.gob.mx
  4. Revista del Consumidor (Profeco), enero de 2026 – Casas de empeño en la cuesta de enero. revistadelconsumidor.profeco.gob.mx
Información general, no asesoría. Este contenido es informativo y no sustituye la orientación de un profesional ni de la institución financiera. Reglas, tasas y condiciones cambian: confirma en las fuentes oficiales antes de decidir. Cafezall no es una entidad financiera ni otorga créditos.

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